Fotos por @vickydragonetti
A lo largo del último año y medio se popularizó una estética en TikTok y en otras redes sociales basada en la explotación de la nostalgia millennial. Mayormente esta serie de videos consiste en burlas y parodias de los modismos y las tendencias popularizadas a principios de la década pasada, en pleno apogeo de dicha generación.
Los bigotes pronunciados, los lentes de marcos grandes, las hamburgueserías “rústicas” de esas que podemos encontrar de a montones por Palermo, los chupines y una actitud generacional que, a pesar de pecar de “camp”, demostraba un optimismo social generalizado, en contraposición al pesimismo y al sarcasmo que definen a la Generación Z.

Si hablamos de optimismo millennial, pocas bandas supieron musicalizar mejor esa tendencia que The Lumineers. Los de Colorado supieron cómo conectar con toda una generación, a partir de hits radiales como ‘Ophelia’ y ‘Ho Hey’, que les valieron una base de fieles seguidores que se mantienen al pie del cañón hasta la fecha.
El conjunto liderado por Wesley Schultz y Jeremiah Fraites esta vez visitaba al país por cuarta vez. En esta ocasión para presentarse en un revitalizado Estadio Malvinas Argentinas y dentro del marco de su Automatic World Tour, el pasado 29 de abril.

Apenas unos 15 minutos pasaron de las 21 horas cuando las luces se apagaron en el venue ubicado en la calle Gutenberg. Mientras la banda subía al escenario, sonaba la épica ‘Turn The Page’ de Bob Seger, un empoderador himno que llenó de aplausos el recinto mientras los músicos tomaban sus instrumentos y las visuales de la pantalla comenzaban a alumbrar el estadio.
El show inició con ‘Same Old Song’, una melancólica pero ecléctica canción en cuyos versos destaca la actuación vocal de Schultz. Un acierto para arrancar la noche.
A las pocas canciones, el público comenzó a dar su propio show con sus cánticos “Olé, olé, olé, Lumiii, Lumiii”. Hace poco, Jeremiah declaró en exclusiva para MapSound que Argentina “es más que una fiesta” y resaltó la buena relación de la banda con el país, hecho que quedó en evidencia a lo largo de la noche, en cada coro y en cada verso.

A partir de canciones como ‘Angela’, ‘A.M. RADIO’ y clásicos de su álbum homónimo de 2012 como ‘Flowers In Your Hair’, ‘Submarine’, ‘Dead Sea’ o la imbatible ‘Ho Hey’, The Lumineers se fueron haciendo paso a través del Malvinas con un sonido demoledor en donde cada instrumento sonó verdaderamente aplastante, pero de una forma muy bella y elegante.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue cuando Wesley se bajó del escenario para cantar ‘Brightside’ junto al público. El cantante trepó la valla y comenzó a caminar entre la gente que lo seguía hipnotizada mientras recorría el campo de arriba para abajo y de izquierda a derecha.
La banda continuó deslumbrando al ritmo de canciones como ‘WHERE WE ARE’, ‘Charlie Boy’, ‘Slow It Down’ o aquella que da título a la actual gira de los estadounidenses: ‘Automatic’. Tanto Wesley como Jeremiah remarcaron lo crucial que resultó el año pasado en sus carreras, tanto por el lanzamiento de su disco Automatic (2025), como por el vigésimo aniversario de la primera vez que la dupla tocó junta arriba de un escenario. Se los notó emocionados durante toda la velada.

Ya llegando al final de la noche, ‘Ophelia’ abrió la antesala del cierre a la perfección, para luego vivir otro lindo momento en ‘Big Parade’, en donde Schultz les pasó el micrófono a todos y a cada uno de sus compañeros para el coro de la canción.
Finalmente, la banda cerró lo que fue su cuarta presentación en Argentina de la mano de ‘Cleopatra’ y ‘Stubborn Love’, en donde todos los integrantes animaron al público a agacharse y luego saltar para despedir la noche con una verdadera fiesta que invitó a todos a bailar.
The Lumineers volvió a Argentina no solo para presentar su último disco, sino también para celebrar su legado y sus canciones, que quedarán arraigadas por siempre a los suyos y a los de una generación que los vio brillar.
