EL EMOTIVO REGRESO DE SERÚ GIRÁN

Cosmigonón, Gisofanía, Serú Girán

Fotos por Rodrigo Alonso

Las lágrimas no vienen de la mente. Vienen desde acá (el corazón) y salen. Es un regalo enorme”: con esta frase, David Lebón abrió uno de los shows más importantes del año en la Argentina (por no decir el más). Serú Girán volvió a las canchas después de 34 años. Claro, habían tenido una probadita en la última edición del Quilmes Rock, pero en esta ocasión fueron más de dos horas de show dedicadas exclusivamente a sus canciones. 

Según Lebón, fue idea de Pedro Aznar, bajista del conjunto, la de sacarle el polvo a las viejas partituras para hacerlas sonar una vez más. Con el fallecimiento de Oscar Moro en 2006 (baterista original), y la dificultad de Charly García para presentarse en vivo, el proyecto lo llevaron adelante el guitarrista y el bajista, y si bien sería hermoso ver el paquete original, ellos dos hicieron que las 15 mil personas presentes en el Movistar Arena no pararan de cantar.

El show comenzó desde antes de que los músicos salgan a escena. En este tipo de eventos, mientras la gente se acomoda, suena música de fondo, generalmente elegida por los artistas protagonistas. David y Pedro evidentemente conocen a su público ya que hicieron sonar a The Beatles. De esa forma, la espera fue mucho más amena.

La ansiedad se cortó de la mejor manera: los músicos subieron al escenario y fueron recibidos con una ola de aplausos. Sin su banda soporte, se sentaron en una banqueta cada uno y con guitarras en mano comenzaron su show. Abrieron con la hermosa y emotiva Parado en el medio de la vida’, y todo el público ya tenía lágrimas en los ojos. 

Si bien el promedio de edad del público era de 50 años de edad, Lebón y Aznar demostraron están más vigentes que nunca. Aunque probablemente muchos de los presentes no vieron al Serú original, los músicos no dejaron mucho espacio para la imaginación e hicieron un trabajo fenomenal transportando a todo el estadio 40 años atrás. 

El recital se vio atravesado por emociones, homenajes y recuerdos. Desde anécdotas contadas por los músicos o historias de algunas canciones, como la invitación de Juan Moro, hijo del mítico baterista. 

A Lebón, fiel a su estilo, se lo vio notablemente emocionado a lo largo del show. “Han pasado muchas cosas, desde que nací hasta los 74 años. Pero nunca me imaginé en mi vida, me imaginé de todo y pasó de todo, pero nunca me imaginé que a los 74 iba a estar llenando estadios”, confesó el guitarrista. 

Pero las lágrimas no se quedaban en el escenario, sino que se trasladaban al público. Mire donde se mire, había alguien emocionado. Es que el retorno de Serú Girán a los escenarios no puede ser recibido de otra forma.

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