SHAME: NO TE AVERGUENZES DE TU PASIÓN

El tan esperado debut de los británicos en tierras argentas

Fotos por @mecp.h

Los últimos diez años de rock han sido algo fascinante en el Reino Unido. Se desarrolló una escena musical extremadamente variada, de la cual afortunadamente hemos recibido visitas de muchos de sus mejores grupos. black midi, Squid y Dry Cleaning son tan solo algunos de esos ejemplos; pero una de las más grandes cuentas pendientes era Shame. Tan solo un día después del ansiado debut de la selección Argentina en la Copa del Mundo, vivimos otro evento apasionado.  Alimentados por el post punk, encarnaron un salvajismo que solo puedo definir como visceral.

El frío del junio porteño no logró superar las puertas de Niceto, un hervidero donde se pogueó y gritó como si no hubiese un mañana. Un acto colectivo de catarsis, protagonizado en primer lugar por el salvaje vocalista Charlie Steen. Verlo sin remera, flotando sobre el público, disfrutando las olas que crean el constante movimiento de cientos de personas que no dejan de saltar. Sin ánimos de irme de tema, el espíritu que encarnan me remitió a la canción ‘Fiesta Popular’ de Babasónicos, la atmósfera era un festejo al rock. Desde robarle (pero devolverle) una bufanda de Huracán a su público, hasta arrojarse sobre la gente con el micrófono en mano, la timidez es algo carente en el señor Steen.

Rebobinemos a los minutos previos a la primera nota. Los parlantes vibraban con la mítica ‘Vencedores vencidos’ de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. A pesar de la connotación emocional que atravesamos todos los ricoteros y pseudo-ricoteros en las últimas semanas, en lo personal me resultó emocionante y un tributo divino. Una vez concluida, comenzó a sonar la bomba hip hopera ‘Simon Says’ de Pharoahe Monch. Inmediatamente, una ovación. El público sabía que era la última canción previa a salir a la cancha. Y una vez que terminó el beat, sin ningún tipo de glamour exagerado, la banda se paró sobre el escenario y nos regaló ‘Axis of Evil’. 

Una de las más grandes sorpresas fue la potencia de la parte rítmica. El bajo de Josh Finerty es completamente hipnótico, y muchas veces suena al frente de todo, mientras que la percusión explosiva de Charlie Forbes es el motor del el grupo. La dupla de guitarras constantemente fluye, encarando un sonido que puede ser tanto punk como psicodélico; trabajando texturas que exceden el marco de sus discos. A pesar de que su más reciente álbum, Cutthroat (2025), se sintió como un paso en falso, su presentación en vivo fue muy distinta. La mayor intensidad del show le dio a esas canciones otro carácter. Esto también aplica a sus álbumes anteriores, que también formaron parte de la lista.

Nos tomó bastante tiempo venir a Argentina, pero finalmente estamos acá” fue una de las primeras cosas que pronunciaron, para poco después hacer hincapié en el hecho de que ameritaba explorar todos sus discos y no solo lo nuevo. Inmediatamente comenzaron a tocar ‘Concrete’, un clásico de su debut allá por 2018. Personalmente, luego de verlos, quedé aún más descolocado sobre qué género es el que tocan estos chicos. Por eso mismo, me reduzco a simplemente decir que son una banda de rock. Un grupo con la genuina rebeldía y provocación que tanto nos hace falta. Viva Shame.

SEGUINOS

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE