EL PLAN DE LA MARIPOSA EN MOVISTAR ARENA: CANTO QUE SANA

Un show a puros hits, pogo y catarsis colectiva

Fotos por @lucasmangiph

La banda oriunda de Necochea, se presentó en el mítico estadio de Villa Crespo para tocar su último disco Correntada (2024) y repasar gran parte de su discografía. Con entradas agotadas, la noche prometía ser inolvidable. 

Eran las 21:10 cuando las luces se apagaron y, para sorpresa de todos, empezaron a subir a una tarima más de setenta personas vestidas con batas rojas y linternas amarillas. Entre ellas, un personaje portaba la máscara de mariposa, emblema del grupo. Entre humo y luces rojas, El Plan de la Mariposa arrancó bien arriba con ‘El ángel del 152’, ‘Mar Argentino’ y ‘Romance con el desapego’.

“¡Buenas noches!, ¡qué lindo volver a encontrarnos! Muchas gracias por venir. Estamos muy contentos y esperamos ansiosos esta noche”, saludó el cantante Sebastián Andersen, esbozando una gran sonrisa, antes de regalarle al público ‘Gigante’, perteneciente a su último álbum, Correntada.

Luego sonó ‘La concentración’, ‘El Cantar de los Azuelos’ y ‘La Vida Cura’, mientras las banderas de los fans flameaban en un campo que no paraba de poguear y cantar a todo pulmón. 

El guitarrista, Valentin Andersen, bajó los decibeles con ‘Ella es Agua’ y ‘Oro de abeja’, acompañado por las palmas de la audiencia, aunque la calma duró poco: Sebastian retomó el pulso con ‘Abrime los ojos’.

Más tarde, el septeto se sentó en ronda en el centro de la escena para un bloque acústico con ‘Domador de Sombras’, ‘Fuego de Febrero’, ‘Llega llega llega’, mientras el público iluminaba el estadio con las linternas de sus celulares.

En ‘¿Cómo decir que no?’, el campo se convirtió en una marea de pogos masivos. La adrenalina estalló en ‘Azúcar negra’, gracias al solo rockero de Valentin y la velocidad de Julián Ropero en la batería, cuyas manos se volvieron invisibles. 

Girando sobre su propio eje y bailando con las manos extendidas, Camila Andersen, envolvió a los espectadores con su voz dulce y energía arrolladora envolvió al ritmo de 'Tesoro escondido’ y 'Abrazame’. 

“Hace poquito perdimos a uno de los pilares de este movimiento, el Indio. Aprovechando este encuentro tan lindo, vamos a visualizar y tirar nuestro amor desde acá para acompañarlo por todo lo que nos acompañó”, expresó Sebastián, conmovido antes de homenajear al Indio Solari, con ‘Incandecente’; sin dudas, fue el momento más emotivo de la velada.  

En el clímax de la noche, la banda tenía un as bajo la manga, e hilvanó ‘Serenata de una ruta larga’, ‘Túnel de la vida’ y ‘Es por ahí’, mientras que el público saltaba y acompañaba con palmas. 

¡Gracias a todos por haber venido! Que tengan un buen regreso a casa. ¡Nos vemos la próxima!”, comentó felizmente Sebastián, mientras el reloj marcaba las 00:00h, y la banda se despidió con ‘El riesgo’, mientras el público los ovacionaba. 

Tras más de dos horas de un show impecable, El Plan de la Mariposa revalidó su magnetismo ante 15.000 personas. Con una propuesta intergeneracional que aborda el rock, folk y electrónica, el grupo que se destaca por su nivel técnico de excelencia, ofrece una propuesta innovadora que marca la diferencia dentro de la industria nacional.

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