BABASÓNICOS Y LA RESIGNIFICACIÓN CONSTANTE

En el Movistar Arena no hicimos más que recordar

Fotos por @acorazonada

Hablar de Babasónicos hoy es pensar en el pasado. En un pasado personal y perfectamente ubicable en mi cabeza. Yo, persona que escribe, sé perfectamente a lo que me refiero. Espero darte a vos, persona que leés, un pantallazo de lo que la música de Babasónicos significó para mí. Porque se trata de una banda que tiene tantas interpretaciones y vivencias colindantes a su música como escuchantes.

Mi experiencia con los Babas está profundamente atada a recuerdos muy específicos. Como la manera en la que en un auto atascado en las sierras de Córdoba volviendo del Cosquín Rock una amiga puso play a ‘Como Eran las Cosas´ y pensé que, si bien era una canción que conocía, la escuchaba por primera vez. Si hago fuerza puedo sentir el olor de ese auto, recordar nuestros cuerpos transpirados y cansados, la sensación de desesperanza que sentíamos porque la fila no avanzaba, pero también cómo cuando sonó esa canción todo estuvo tranquilo. Como cerramos los ojos y solamente escuchamos. 

También podría mencionar un parlante sonando fuerte al borde de una pileta alrededor de un montón de adolescentes al ritmo de ‘Microdancing’. Podría hablar de esa propaganda de mate cocido que parodiaba ‘Y Qué’, que no me pude sacar de la cabeza durante semanas. O cómo te sentías re zarpada si de chica alguien ponía ‘Putita’ en una juntada. 

Los Babas hicieron dos fechas este junio en el Movistar Arena. Les queda una más en octubre. Dárgelos se mueve etéreo sobre el escenario en el punto culmine de una carrera en la que hicieron todo lo que quisieron. Siguen convocando porque siguen siendo relevantes. Porque pueden ponerte a saltar toda la noche y erizarte la piel al mismo tiempo, de un momento a otro. 

Mi historia con Babasónicos es una historia de resignificación. El poder del buen pop podríamos decir, la doble lectura: una lectura superficial y una lectura posterior en la que finalmente entendés lo que el tipo te estaba queriendo decir. El loop es interminable, al igual que las interpretaciones de sus canciones. Todo el tiempo volvemos a foja cero. Con ‘La Pregunta’, por ejemplo, un tema perturbador por la voz de Dárgelos y por la letra, que se volvió aún más terrorífico para mí cuando lo escuché en el soundtrack de “Vencer o Morir” (2024), una serie sobre la agrupación guerrillera chilena que en el ‘86 intentó matar a Pinochet. En la serie ves a esos casi adolescentes juntando armas, armando el plan, haciendo reuniones. La esperanza es total y el horror que los rodea también. Y de la nada se escucha a Dárgelos diciendo “¿Quién está dispuesto a luchar? ¿Quién está dispuesto a luchar por amor? (...) ¿Quién está dispuesto a pelear por honor?”. Alucinante. 

El clásico “el que no salta votó a Milei” no podía faltar. El Movistar Arena vibraba. El show terminó con ‘El Colmo’, con el ya clásico estribillo en el que cantan “por eso, canción, llévame lejos”. Llegaron muy lejos, tan lejos que su influencia es imperceptible, porque ocupa el panorama entero. 

SEGUINOS

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE