Con 21 años y siete discos publicados, Trucha atraviesa uno de los momentos más importantes de su recorrido en el mundo musical. Detrás del proyecto está Ramiro Carrera, oriundo de San Martín de los Andes, lugar donde creó la identidad artística que lo acompaña desde sus primeros lanzamientos. "Quería un nombre que representara ese lugar. Empecé a buscar nombres de flores y animales hasta que apareció 'Trucha’ (...) tiene fuerza y siento que engloba muy bien el proyecto".
En lugar de separar al personaje de la persona, asegura que las identidades de Trucha y Ramiro conviven de manera permanente. "No hay una sin la otra. Tengo tan incorporado mi proyecto artístico a mi vida que me cuesta separarlo, y prefiero que no se separe. En el escenario se potencian versiones mías que en la vida cotidiana quizás no aparecen tanto, pero siempre soy yo", explica. Esta estética más corporal se debe a su último álbum, Ilusiones de Amor (2026). El mismo, marca una nueva etapa. Aunque mantiene la esencia de sus discos anteriores, este fue el primero concebido íntegramente desde Buenos Aires, ciudad a la que se mudó recientemente y que terminó impregnando su esencia en las canciones. "Me dejé atravesar por la ciudad, por el quilombo, por la gente. Siempre me gustó el pop, pero nunca me había sentido tan capaz de hacerlo. Con este disco pensé: quiero hacer pop, pero quiero hacer mi pop".

La transformación, sin embargo, no significa quedarse en un lugar cómodo. Para Trucha, cambiar de sonido es parte natural del proceso creativo. "Sería un embole hacer siempre lo mismo. Siempre me pasa que cuando saco un disco ya estoy pensando en el siguiente, aunque esta vez decidí disfrutar este momento antes de imaginar el próximo”. Es un artista que agradece la mutación de géneros y sonidos y que, con su estilo, lo lleva de una forma natural que parece que lo incorpora desde los inicios de su carrera.
Ese presente ya le regaló hitos difíciles de dimensionar: una presentación en Lollapalooza Argentina, una participación en BIME Bogotá, su aparición en las pantallas de Times Square gracias a Spotify GLOW y el éxito de ‘No me quiero ver’, que llegó al primer puesto de la playlist Viral Argentina de Spotify. Sin embargo, hay otro reconocimiento que lo emociona todavía más: el amor incondicional de su público. Al momento de escribir una canción, Trucha vuelca en ella sus emociones, aunque sabe que, una vez publicada, dejarán de pertenecerle por completo: “Cuando una canción deja de ser tuya y pasa a formar parte de la vida de otra persona, entendés que lo importante es hacer las cosas de la manera más genuina posible".

Ahora, mientras disfruta de llevar Ilusiones de Amor al escenario, apostando a la superioridad de la música en vivo, también empieza a mirar hacia adelante. Si Llamadas (2024) nació desde el humor, A Ramiro (2025) desde la introspección e Ilusiones de Amor (2026) desde el cuerpo, su próximo desafío creativo parece estar en otro lugar. "Todavía no sé cómo va a ser el próximo disco, pero me gustaría explorar más la imaginación, lo abstracto y la creatividad. Hoy quiero disfrutar este presente”. Sin dudas ese presente que imagina pisa con mucha fuerza para quedarse entre los grandes.
