¿POR QUÉ EL CUARTETO DE NOS ES LA BOYBAND URUGUAYA DEL MOMENTO?

Conquistando juventudes desde los 80

Veinte años atrás, Gustavo Cerati vio al Cuarteto de Nos en vivo y su devolución fue categórica: “Son la renovación del rock latinoamericano”. Dos décadas después, los uruguayos siguen con ese compromiso, el de renovarse constantemente, incluso tras lanzar su álbum número dieciocho, Puertas (2025). El año pasado brillaron en el Estadio Ferro, y hoy el conjunto agotó su show en el Movistar Arena. ¿La conclusión? El Cuarteto de Nos es la boyband uruguaya del momento.

Y no, esta afirmación no tiene que ver con el lugar donde tocan ni con el estilo musical, sino con el público. Cuando la sale la banda al escenario, los gritos ensordecedores que predominan son los agudos de las niñas. Las letras complejas son recitadas por estos preadolescentes de memoria, y hasta reconocen temas por las visuales: así lo hicieron con el gatito de ‘En el Cuarto de Nico’ y ‘Cinturón Gris’ con un joven de gorro rojo y anteojos.

Roberto Musso, el autor de estas poesías y el líder de este barco (del cuarteto original solo quedan él y el baterista Alvin Pintos), sabe que su público también cambió con el correr de las décadas, por eso se refiere directamente a la juventud: “Sus padres me dijeron que en el colegio les va mal en historia. Voy a reforzar para los que tengan examen la semana que viene”. Esto da pie a explicar la historia detrás de la canción ‘El Perro de Alcibíades’, la cual tiene como protagonista a un aristócrata ateniense. Lo mismo sucede con ‘Rorschach’ y ‘Frankenstein posmo’ de Lámina Once (2022). Es que Musso, además de cantante, es un nerd e ingeniero en sistemas también.

En ‘No Llora’, me doy cuenta que esos niños no están solos. Se dan vuelta para abrazar a ese otro adulto atrás suyo: su mamá, su papá, aquellos que les graban el concierto entero y se secan las lágrimas en ese momento tierno que genera la canción.  A veces, también son hermanos mayores. Otros miran al cielo por los padres o madres que ya no están entre nosotros. Y allí está el mayor fuerte de esta banda, sus letras atraviesan generaciones. Por supuesto, está todo pensado. El hombre de 64 años escribió la canción cuando nació su hija Federica. Así demuestran que no todo son referencias eruditas, también hay lugar para el corazón.

Quizá Cerati tenía razón. El giro musical que dieron en Raro (2006) quedó en la historia del rock latinoamericano. Pasaron de cantar temas como ‘Pegame y Decime Shirley’ o ‘El Día Que Artigas se emborrachó’ a hacer una batalla de gallos contra la inteligencia artificial en ‘Contrapunto para humano y computadora’. Y está bien que sea así. Como dice el dicho, el público se renueva, y el cuarteto también lo hace: no habrá puerta que no puedan atravesar.

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