Fotos por @ronnfotografia_
Una de las bandas referentes del hip hop y funk de la argentina volvió a tocar en Buenos Aires con fecha única luego de varios meses, y lo hizo a lo grande: un Niceto Sold Out. Los fieles discípulos de Militantes del Climax agotaron el venue y la banda salió a vender dos fechas más.
Su mezcla de los dos géneros, con tintes rockeros (y a veces metal), hizo que todo Niceto poguee al ritmo de las melodías que salían de los más de ocho instrumentos en escena, dirigidos por El Auelo, el cantante y rapero que oficia como director de orquesta.

Los Militantes del Climax venían de tocar por última vez (en Buenos Aires) en el Lollapalooza, en un contexto festivalero donde el tiempo en escena es acotado y el público no es 100% propio, por lo que su actuación en Niceto fue un evidente “sacarse las ganas”, tanto para los músicos como para el público.
Por un lado, la lista de canciones elegida fue casi como un premio para quienes acompañan a la banda desde el primer momento. Si bien siempre repasan éxitos anteriores, durante su último show hicieron especial énfasis en sus temas pasados (o al menos, eso se sintió entre el público, rodeado de saltos, transpiración y coros).

Por otro lado, los Militantes, además de hacer un recital musical de niveles altísimos, siempre traen una propuesta teatral en la que mezclan humor, crítica política y social. En esta ocasión, llegaron con un acting completamente renovado: desde el público, se agradece.
A propósito del punto político y social, no solamente en sus números teatrales los abordan. Sino que El Auelo, desde sus letras, siempre tiene algo para decir. Y en una industria en donde muchos dicen poco, que algunos se sigan animando es destacable.
Y es que en sus shows (conocidos como Fiestas Clímax) pasan cosas raras. Desde ver un monstruo alienígena gigante que quiere salir a ver el mundo exterior, hasta que se tire al público cartones de vino o mielcitas: ir a ver a los Militantes del Clímax es una experiencia 360.
