El Mundial 2026 ya está en marcha, con los equipos disputando sus segundos partidos en la fase de grupos en Estados Unidos, Canadá y México. Y mientras las selecciones buscan el gol que las acerque a la siguiente fase, ya sabemos exactamente qué canción va a sonar en el estadio cuando lo conviertan: desde Qatar 2022, la FIFA permite que cada federación elija su propio himno de festejo, y las elecciones de esta edición van desde himnos generacionales hasta curiosidades que dicen mucho sobre la identidad de cada país.
El caso más llamativo es el de Argentina, que eligió 'El Matador', de Onda Sabanera, una banda argentina que hace cumbia colombiana. Lanzada en 1998, la canción es un homenaje a los trabajadores del campo y su resistencia ante las adversidades. Una elección que nadie hubiera anticipado, pero que tiene su lógica: la cumbia es parte del ADN festivo del país, y un gol es exactamente eso.

Francia va por el camino opuesto: eligió 'One More Time' de Daft Punk, el himno dosmilero por excelencia. Lo que pocos saben es que la canción samplea 'More Spell on You', un clásico de 1979 de Eddie Johns, lo que convierte cada gol francés en un homenaje encubierto a un disco de hace casi 50 años.
Alemania optó por 'Major Tom', de Peter Schilling, una joya del synth-pop europeo de los '80 que retoma la figura del astronauta perdido en el espacio que David Bowie creó en 'Space Oddity'. Suiza, en cambio, se fue al lado espiritual: eligió 'Free from Desire' de Gala, compuesta en 1996 inspirándose en conceptos budistas sobre la felicidad desligada del materialismo. Difícil pensar en algo menos futbolero, y sin embargo funciona.
Hay elecciones que tienen todo el sentido del mundo. Escocia eligió 'I’m Gonna Be (500 Miles)', de The Proclaimers, que narra la historia de un hombre dispuesto a recorrer mil millas por amor y que hace décadas es el soundtrack de cada evento deportivo escocés. Uruguay fue directo al hueso con 'Cielo de un Solo Color', de No Te Va a Gustar: nació en 2002 como lamento por la crisis socioeconómica del país, pero sus metáforas futboleras la convirtieron en el himno oficial de la selección. Y México cerró con Mariachi Vargas de Tecalitlán y 'El Son de la Negra', una de las piezas más emblemáticas del folclore mexicano.

Los casos más inesperados los protagonizan los anfitriones. Estados Unidos eligió 'Free Bird' de Lynyrd Skynyrd, que para la banda representa la esencia americana: la libertad de volar a donde uno quiera, aunque el tema carga además un peso trágico: en octubre de 1977, varios miembros de la banda murieron en un accidente aéreo en el pico de su fama, y la canción se transformó en homenaje. Inglaterra, por su parte, eligió 'Chase the Sun' de Planet Funk, un grupo italiano cuya canción se convirtió en himno de los torneos de dardos de la PDC en Sky Sports. Sí, dardos. Y Colombia es la única que encargó una canción nueva: 'El Ritmo que nos Une' de Ryan Castro, con la participación vocal de los futbolistas Luis Díaz y Juan Fernando Quintero y todo el plantel de la selección.
Diez países, diez canciones, diez formas distintas de celebrar un gol.
