KORN EN PARQUE SARMIENTO: PUM TA TA PUUM MANDARINA

Los pioneros del nu-metal volvieron al país tras casi 10 años

Uno recuerda los momentos que lo marcaron a lo largo de su adolescencia y no hay dudas que, para toda una generación que creció viendo compilados de recitales viejos en YouTube, Korn ocupa un lugar muy especial en sus corazones.

¿Quién no vio ese mítico video del Quilmes Rock 2008 en el que Jonathan Davis agita su melena al ritmo del riff final de “Freak On A Leash” en el Estadio Monumental? Una experiencia formativa para cualquier rockero centennial si las hay.

Estamos en medio de una crecida cultural del nu-metal, en donde se analiza el impacto de bandas como Limp Bizkit o Deftones como nunca antes. Otras, como Linkin Park o System Of A Down, volvieron a los escenarios después de mucho tiempo. En el medio está Korn, los pioneros del subgénero que después de un sinfín de murmullos finalmente volvieron a Sudamérica tras casi 10 años.

Luego de lo que fue su último paso por el Estadio Cubierto Malvinas Argentinas en 2017, Korn volvió a nuestro país en lo que sería su primera presentación masiva al aire libre como evento principal de la noche. La noche del pasado 10 de mayo más de 30.000 almas colmaron el Parque Sarmiento, que luego de albergar esta y la última visita de Limp Bizkit a Argentina, poco a poco se convierte en el nuevo hogar del nu-metal en Buenos Aires.

Los comandados por Davis no vinieron solos, pues con ellos también vinieron Seven Hours After Violet y Spiritbox, dos de los proyectos más interesantes del metal alternativo en la actualidad. Además de contar con la apertura nacional a cargo de Las Tussi, referentes de la nueva movida musical bonaerense.

Luego de que Las Tussi encendieran la tarde en el barrio de Saavedra, le tocó el turno a Seven Hours, la banda liderada por el bajista de System Of A Down: Shavo Odadjian. Alejados del sonido que caracterizó por años a la banda armenia-americana, el metalcore dió la nota durante el atardecer del domingo, dejando el escenario caliente para lo que vendría después.

Clavadas las 19 horas y ya sin rastros del sol, se produjo el debut de Spiritbox en suelo argentino. La llegada de la banda de Courtney LaPlante y Mike Stringer era una de las más esperadas para los metaleros hace ya mucho tiempo, que tras idas y vueltas de rumores por fín se presentaron ante su público y no decepcionaron a nadie. Con una potencia sonora que ya se dejaba entrever en su versión de estudio, los canadienses cautivaron a propios y ajenos en un show que se sintió casi como si ellos fuesen el evento principal.

Pasadas las 20:30, un telón gigante se alzó cubriendo todo el escenario, esperando el momento preciso para caer. A 10 minutos de las 21 la música se cortó, las luces se apagaron y como un relámpago que golpea cerca de casa, la guitarra de Brian Welch sacudió la zona norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el primer acorde de ‘Blind’. Al grito de “Areeeee you readyyyyyyyyyy?”, la cortina cayó al piso y Korn se hizo presente en Argentina de una buena vez, más ruidosos y salvajes que nunca.

Lo que vino a continuación fue un repaso por toda la historia de la banda, de la mano de algunos de sus más grandes éxitos. ‘Twist’ continuó con el momentum del furioso arranque del show, ‘Here To Stay’ llegó para pudrirla toda y el primer GRAN pogo colectivo de la noche vino con ‘Got The Life’, en donde todo campo de principio a fin explotó en un salto uniforme al ritmo de la batería de Ray Luzier.

Tras meter un guiño a ‘One’ de Metallica sobre el cierre de ‘Shoots and Ladders’, Davis finalmente paró para hablar. Lo primero que le salió decir al cantante fue pedir disculpas a sus fans argentinos por tardar tanto tiempo en volver a estas tierras, y se justificó diciendo que la demora fue por la grabación del inminente nuevo disco de la agrupación, para luego presentar una nueva canción de ese trabajo: ‘Reward the Scars’.

Para destacar el trabajo de los ingenieros de sonido de la jornada, pues gracias a ellos Parque Sarmiento se convirtió por una noche en una verdadera aplanadora. Cuesta encontrar shows que hayan sonado más fuertes que este de Korn en el último tiempo. Tanto es así que incluso vecinos de Vicente López salieron a quejarse por los ruidos del recital, estando a kilómetros del lugar de los hechos.

Luego de tocar hits como ‘Did My Time’, ‘Coming Undone’, ‘Dirty’ o ‘Ball Tongue’, los californianos cerraron el set principal con ‘Y'All Want a Single’, ante el aliento incansable de un público extasiado que cantaba incesantemente: “Soy de Korn, es un sentimiento, no puedo parar”. Para el regocijo de ellos, las pantallas se volvieron a encender tras el bis con la frase “¿Quieren más?”, y la banda volvió a escena.

‘4U’ y ‘Falling Away From Me’ fueron el plato de apertura del encore, que dieron pie a los momentos más esperados de la noche. ‘A.D.I.D.A.S.’ desató el caos y la fiesta de punta a punta y finalmente el imperdible cierre con ‘Freak On A Leash’ es un clásico que no podía faltar. Las melenas del campo rebotaban de arriba a abajo en sintonía con las rastas de Davis en el epílogo de la canción mientras confeti caía sobre ellos.

Ni el frío pudo parar el reencuentro de Argentina con una de sus bandas de metal más queridas en el último tiempo. Korn volvió, y entre fans viejos y nuevos dio una auténtica masterclass de heavy metal en Buenos Aires.

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