WIRANDA JOHANSEN: “SOY PARTIDARIA DEL ROBO EN EL BUEN SENTIDO”

La música es movimiento y exploración

Creció rodeada de arte, música y bailes. Cuenta con dos discos Fata Morgana (2019) inspirado en poemas de su abuela y Envoltorio (2020) con una veta muy introspectiva y surrealista. Este último año optó por ir sacando singles y explorar en nuevos estilos musicales más modernos, futuristas y ligados al pop. Charlamos con la artista Wiranda Johansen acerca de su nuevo sencillo producido por Percii e Iván Cetkovich que luego derivará en un disco.

El video de ‘derramada’ es súper artístico y se fusiona con la fotografía analógica, ¿cómo fue el proceso de creación y grabado?

Wiranda Johansen: Lo filmamos con unas cámaras de tele viejas que se llaman broadcast que generan una imagen medio rara e interesante. Fue una movida sacada, la verdad es que nunca había trabajado con estos dispositivos. Somos muy de la era digital y de repente ver muchos cables y monitores viejos me descolocaban. Ya el estar ahí filmando era como «la experiencia», fue muy hermoso, parecía una instalación muy zarpada y el resultado me tiene muy enamorada. Pudimos plasmar lo que me imaginaba que es re onírico y muchas imágenes que no se terminan de entender, pero que también es parte de hacer esto y dejarme llevar por mis ideas. 

¿Cómo surgió esta propuesta para el video?

WJ: Personalmente lo que me pasa es que me vinculo mucho con los vídeos que hago y tiene que ver con que estudié cine. Mientras hago una canción ya estoy pensando en el video. Las imágenes se me aparecen revoloteando en mi mente y si tengo presupuesto voy para adelante, sino me quedaré con las ganas. Fue complejo el proceso, siempre me enrosco con mis ideas y hay una instancia de no entender que estoy haciendo y para qué, pero después cuando lo lográs y ves el resultado final decís «¡Ah! todo el sufrimiento y andar de acá para allá rindió sus frutos». Mi equipo me ayuda mucho, dentro de ellos están mis amigos y mi novio, Bruno Adamovsky que me ayuda a bajar estas ideas y concretarlas. Nos complementamos y laburamos muy bien, podría ser una catástrofe pero logramos un buen match.

“Me parece buenísimo moverse y cambiar todo el tiempo en una búsqueda de cierta identidad”

¿De dónde surgió la inspiración para este nuevo tema?

WJ: En este caso siempre hay una intención, un tema que quería abordar pero tampoco quería que sea tan explícito. Esto me pasa cuando hago canciones, me voy a lugares de fantasías, de historias que me cuentan o veo, el estar atento mientras caminamos y permeable a cosas que pasan alrededor. Noté mucho con la pandemia la idea de volver a un viejo amor que ya venció, algo que querés soltar y que no da para más. Ese momentito en el que el amor claramente está pero ya es imposible continuarlo, una situación que no da para más. Por eso apareció el emoji de la carita contenta y triste a la vez, una montaña rusa de emociones.

“Estos sonidos nuevos implican correrme de la zona de confort”

¿Qué otros aportes considerás a la hora de crear?

WJ: Creo que con la escritura y los libros me inspiro muchísimo y eso que no leo tanto. Cuando me encuentro perdida, agarro un libro y algo pasa. Soy muy partidaria del robo en el buen sentido, es muy necesario estar ahí viendo películas y todo lo que puedas, tomarlo. De hecho, el baile de ‘derramada’ donde hago una coreografía, son todos pasos que me gustaban de otro lugar. Es muy válido y lindo porque estamos constantemente buscando cosas y todo lo que nos constituye es lo que nos gusta. La clave está en hacer algo propio de todo lo que vemos, escuchamos, leemos y nos nutrimos. Lo interesante es cuando pasa a ser mío y ya se olvida la referencia porque soy yo. 

En esta nueva búsqueda de probar e incursionar nuevos sonidos, ¿cómo te sentís al respecto?

WJ: Me gusta mucho jugar y cambiar, escucho mucha música y me nutro de películas, libros, situaciones, etc. Todo lo que puedo, lo tomo. Siento que las canciones quedan muy estáticas y que por ahí, emociones, estados de ánimo o momentos de mi vida que suceden a la hora de crear después lo puedo revisitar con esa canción. Tal vez en este momento estoy con ganas de moverme y tenga que ver con el calor, hay algo de estas estaciones que me llevan a bailar. El encierro también hizo que queramos salir más, movernos y va de la mano con que yo estaba escuchando mucha música pop y electrónica. Inevitablemente esto repercutió y las ganas aparecieron automáticamente. Estos sonidos nuevos implican correrme de esa zona de confort que es Envoltorio, un lugar dónde me siento muy cómoda componiendo y a la vez haciendo ‘derramada’ me doy cuenta de que también me siento de esa manera. Me parece buenísimo moverse y cambiar todo el tiempo en una búsqueda de cierta identidad, que obvio siempre va mutando, pero somos la misma persona.

 

Ya que mencionaste Envoltorio, ¿Qué diferencias encontrás con los trabajos que estás haciendo ahora y qué aprendizaje te llevas del disco?

WJ: Me dio un montón, fue un disco muy veloz y nunca me había pasado de componer tan rápido e incluso como que todo se volvió muy conceptual. Las canciones me tomaron tan poco tiempo que el estado en el que estaba me llevó a que fuera de esa manera, las compuse en tres meses. Estaba muy inmersa y “en las buenas” porque no podía parar. Atravesada completamente por las musas. Para mí, en un momento se creaba una narración y una conversación entre las canciones. Me gustaba que hayan palabras que se repitan en las mismas, que el título de una después se diga en otra y después cosas que se fueron armando solas. Ahora la diferencia es que son temas que compongo con más tiempo y hay otra búsqueda. No caigo de una al concepto y estoy descubriendo el mundo de los singles, de sacar canciones «porque sí» y no necesariamente que tengan que formar parte de un álbum. Yo soy mucho de pensar en conjunto, más tradicional como el disco, la tapa, el título y ahora es el proceso inverso. Estoy virando hacia nuevas formas que también es un desafío.

Vas a participar en el Lollapalooza y Quilmes Rock 2022, ¿Qué te genera y qué expectativas tenés?

WJ: ¡Excitada! manija, nerviosa, desde un lado muy positivo. La verdad es que si hay algo que disfruto desde la música es ir a ver recitales y también subirme a un escenario. El momento del vivo es como riqueza total, soy muy fan desde chica. Va a ser la primera vez que me subo a escenarios tan grandes y me da mucho nerviosismo y adrenalina linda que espero nunca perderla porque es una sensación hermosa. Me pasa que siento que es un escenario tan grande que no sé cómo voy a hacer, porque quiero abarcar todo y que vean cada movimiento. 

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