“Tengo dos preguntas para ustedes: ¿Alguien aquí ama el rock n’ roll? ¿Alguien aquí odia el fascismo? Si aman al rock n’ roll y odian al fascismo, vamos a demostrarles lo que logramos cuando nuestras fuerzas se unen”, arenga Tom Morello. Su set en Deseo comenzó con ‘Soldier in the Army of Love’, para luego, sin respiro, sumergirnos en un medley que incluyó grandes éxitos de Rage Against the Machine como ‘Testify’, ‘Take the Power Back’ y ‘Freedom’.
La última vez que habíamos visto a RATM en Argentina fue en 2010. Luego de esa gira-reunión, la icónica banda de rap metal que tanto ruido hizo a finales de los ‘90 se llamó al silencio. Cada uno siguió su rumbo y en 2022 se volvieron a reunir para una veintena de shows. Un par de complicaciones de salud de Zack de la Rocha, su cantante, volvieron a anular las posibilidades de una gira sudamericana. No obstante, aún había más para decir.

El presente del virtuoso guitarrista no podría ser mejor. El músico de 61 años colaboró con Maneskin, sirvió de inspiración para Muse y hasta Olivia Rodrigo admitió que RATM es una de sus bandas favoritas. Y ahora Morello visita por primera vez territorio argentino como solista: podríamos afirmar que el contexto es más que ideal.
Deseo estaba repleto, y el pogo estuvo presente en casi todas las canciones, no solo en los éxitos de los ‘90, donde el hombre de la guitarra con hipopótamos brilla, sino también en el nuevo tema que presentó, ‘Everything Burns’ y en la acústica ‘Keep Going’, donde los fans lo acompañan con las palmas.
“Donaremos el 100% de las ganancias del merchandising a las Abuelas de Plaza de Mayo,
para que continúen con su misión de memoria, verdad y justicia”
Ir a un concierto de Tom Morello es como ir a ver un show de magia: un riff pesado se transforma rápidamente en efectos especiales de videojuego y sonidos metálicos extraterrestres, que jamás te imaginarías que pudiesen salir de una guitarra. Todo gracias a los pedales, al instrumento, y por supuesto, a su talento. Un despliegue de esta magia se dio en ‘Secretariat’, un homenaje a Eddie Van Halen, otro virtuoso de las seis cuerdas. Pero no fue la única leyenda recordada de la noche.
El momento más emotivo, sin dudas, fue cuando una imagen del fallecido Chris Cornell apareció en la pantalla detrás del escenario y, como si fuese el himno, todos cantamos ‘Like a Stone’, de Audioslave. Con solo tres discos, su etapa ‘radio friendly’ es muy querida por los fanáticos, y por suerte también pudimos escuchar un poco de ‘Cochise’ en el siguiente medley.

Como suelen hacer muchos artistas, Morello confesó que esperaba con muchas ansias este show. Es verdad que su llegada a Argentina se hizo esperar: ya había visitado Brasil en dos ocasiones y su siguiente concierto será su segundo en Chile, en el marco del festival Lollapalooza. ¿No era el momento en aquel entonces? Lo cierto es que mientras que en boca de otros artistas podrían parecer palabras vacías, a Tom le creemos: lo que dijo a continuación fue una prueba de que realmente lo sentía.
“Cada acto artístico es un acto de resistencia. Estamos en un tiempo donde las ideas, los estilos de vida y el color de piel son un crimen. A todo aquel que haya entrado a esta sala, yo, Tom Morello, los nombro luchadores antifascistas. En solidaridad con nuestros amigos de Buenos Aires, donaremos el 100% de las ganancias del merchandising a las Abuelas de Plaza de Mayo, para que continúen con su misión de memoria, verdad y justicia”, explicó el licenciado en Ciencias Políticas, porque sí, además de músico, Morello también estudió en Harvard. Además, llevaba puesta una remera que recuerda que este 2026 se cumplen 50 años del golpe de estado y una gorra con la leyenda ‘Fate no se cierra’.

Luego de un explosivo “final” con ‘Killing in the Name’ (a modo de chiste, la introdujo llamándola ‘una canción argentina de folclore’), Tom se puso la camiseta de la selección, la más nueva, pero con un detalle: el apellido que acompañaba al número 10 era el de Maradona. Un detalle para nada tibio. Se hizo muy difícil abandonar el escenario después de afirmar que somos el mejor público del mundo, por lo que nos regaló dos covers más: ‘Power to the People’ de John Lennon y ‘Rock N’ Roll All Nite’ de Kiss porque, según él, podemos resistir y pasar un buen rato. Y a Morello le creemos.
Cuando los músicos abandonaron el escenario, empezó a sonar ‘Los Dinosaurios’ de Charly García. Nadie en el recinto se movió: muchos empezaron a cantar, otros se abrazaban. Podríamos hablar de todo lo que representa la canción, pero lo cierto es que, durante hora y media de show, Tom nos hizo sentir que realmente es argentino, y que él, más que cualquier otro artista de su región, está comprometido con la causa. Un auténtico héroe de la guitarra. Viva Tom Morello. Viva la música.

