PARADOR KONEX: UNA TARDE EMOTIVA EN LA CIUDAD

Juana Rozas, Mujer Cebra y Santiago Motorizado se presentaron en el Konex

Fotos por @marianapardoph

Nos sentimos agobiados por el calor de Buenos Aires, nos sofoca y nos agota; es tangible en el colectivo en hora pico. Las primeras gotas empiezan a caer de las nubes que se asoman amenazantes desde hace varias horas y hay caras de preocupación. Más de uno se olvidó el paraguas en casa. 

Llego al Konex. Es la primera edición del Parador 2026. La gente que llega temprano ¿está emocionada? Cuando los veo a todos abajo de los techos del refugiándose de la lluvia me da la impresión contraria. Solo algunos fanáticos se “arriesgan” a esperar en la valla a que salga la primera artista: Juana Rozas.

Antes de que empiece a sonar la primera canción y segundos antes de que ¿Juana? aparezca en el escenario, la lluvia para de repente. La pregunta tiene razón de ser. En el escenario aparece una muchacha con un rodete muy alto, un poco desprolija, con un corpiño de encaje y una remera bastante estirada. Tanya tampoco es. Juana está vestida de Amy Winehouse. “La quiero y la extraño, y ustedes también”. Esa fue razón suficiente para crear una dualidad de personajes en un escenario que le quedó chico. Esa dualidad se proyecta en las pantallas: el gran rodete y el aún más gran delineado se mimetizan con la estética y las visuales de TANYA (2025), su último álbum. Círculos negros y naranjas parecen hipnotizar a más de uno, mientras la cantante desfila por todo el escenario, contorsionando su cuerpo. El show empieza con una canción de Amy, ‘Moody's Mood for Love’, y continúa con ‘Puerta’, la primera canción del mencionado TANYA. Y aunque se sabe que el horario del Konex no se puede estirar mucho, el cierre con ‘BAD CHOICE’ nos deja con ganas de escuchar algunas canciones más.

En el medio de los artistas se dejan varios minutos para reacomodar y seguir. La gente se dispersa y compra algo frío para tomar, aunque la temperatura ya haya bajado considerablemente. Patricio García Seminara (batería), Santiago Piedra (voz y guitarra) y Gonzalo Muhape (bajo) salen al escenario. Son los miembros de Mujer Cebra. La primera presentación de la noche con instrumentos en vivo. Suena ‘El Veneno’, canción que es parte de Clase B (2023). La noche empieza a caer y la melancolía de su música nos abraza tal como lo hacían las nubes de la tarde. Santiago y Gonzalo cambian de bajo y de guitarra y comienzan a tocar ‘Y no me digan nada’, que parece una narración de lo que nos persiguió unas horas antes: “Vi la tormenta alejándose, otra vez”. Y aunque es un festival y no una fecha exclusiva de la banda, el público les es fiel. Los chicos, con sus remeras negras, se trepan para tener a la banda más cerca, mientras el resto de la gente los sostiene con las manos bien arriba. El Konex se llena de emoción. No por la música, sino por la presencia de sus fieles seguidores.

La noche cae, la lluvia para y Santiago Motorizado sale al escenario, el último músico de la noche. Primero aparece su banda y luego sale él para jugar un poco con la ansiedad del público. Ahí estamos todos expectantes a presenciar su eterna melancolía. Comienza con ‘Lo que Perdí’ y luego con ‘Camino de Piedras’. Él sabe, como todos los presentes, de la impronta emotiva de su música y no la oculta. Introduce ‘Mil Derrotas’ haciendo chistes con el público como hizo durante todo el show: “Esta canción que suena es muy triste, no es que las otras sean un canto a la vida, pero esta es más triste”. Los juegos no terminan ahí y antes de cerrar su show hace un guiño al momento del under destacado de la semana: la pelea entre Francisco Bochatón y Ariel Mirabal Nigrelli. Insinúa que los chicos de Mujer Cebra le tiraron una botella al escenario, pero después se corrige y dice que, en realidad, fue Juana. Amy vuelve a subir al escenario para compartir una canción con Santiago: ‘Ridículo’. La banda se despide, pero él no. Le dejan el escenario vacío, una guitarra acústica y un Konex lleno cantando sus canciones. El festival cierra con dos clásicos de El Mató a un Policía Motorizado en versión acústica: ‘La Noche Eterna’ y ‘Diamante Roto’. Las parejas se abrazan; otros mueven los brazos de un lado a otro en los momentos (más) melancólicos. 

Artistas con sonidos y propuestas contrapuestos, que tal vez, al leer sus nombres juntos, nos resulten un poco disonantes, pero que supieron reunir a sus públicos e hicieron que el Konex se llenara sin importar el día de la semana, el horario o las proyecciones climáticas.

SEGUINOS

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE