FESTIVAL BANDERA: ROSARIO DEJÓ SU HUELLA

No todos los buenos festivales están en Buenos Aires

Pablo Araoz

La ruta anuncia que Rosario está cerca y ya se empiezan a ver las señales rojas y negras que marcan los fanáticos de Newell’s Old Boys en las paredes de la ciudad. La previa de la cuarta edición del Festival Bandera se hizo en las inmediaciones del predio, en medio de enormes parques con lagos, patos y hasta un rosedal. 

El festival dio inicio bien temprano a las 14:30, y las primeras bandas en recibir a los que ingresaban fueron Winona Riders, Paz Carrara, Mamita Peyote y el funk rosarino de Groovin’ Bohemia. El Zar y Natalie Perez cosecharon al atardecer a una audiencia que ya era numerosa, haciendo foco en sus últimos trabajos discográficos RIO HOTEL (2022) e INTERMITENTE (2023) respectivamente. Silvestre y La Naranja continuó con el mood bailable con temas como ‘Sos Todo Lo Que Está Bien’ y ‘Fiebre Atemporal’, ya cerrando la tarde.

Dillom no piensa dejar su lado provocador 

El evento contó con dos escenarios principales ―Escenario Sur y Escenario Norte― que se alternaban sincronizadamente, Escenario Bandera y Laboratorio Bandera donde se presentaron DJs como Anita B Queen, Soundexile, Franco Cinelli y Franzizca

Ceci Córdoba

Apenas los músicos pusieron un pie en el escenario, el público de Cruzando el Charco se hizo escuchar, siendo así la primera banda de la jornada en hacer cantar a su audiencia a los gritos, de la mano de una propuesta más rockera. Siguiendo la misma línea, Las Pastillas del Abuelo, que se encuentra festejando sus 20 años de trayectoria, recorrió sus primeros éxitos. Impregnaron de nostalgia el lugar mientras las banderas agitadas por el público no paraban de flamear. Para cortar con tanto rock, Dillom trajo su propuesta trapera y oscura. La sorpresa fue el adelanto de dos nuevas canciones que saldrán en los próximos días, con líricas que rezan cosas como “Me gustan las que no van al psicólogo, si querés yo puedo ser tu ginecólogo“, lo que muestra que no piensa dejar su lado provocador. 

Cuarteto de Nos demuestra que todavía hay lugar para los eclécticos 

A continuación, fue el turno de Julieta Venegas para darnos un poco de frescura con acordeón en mano. Abrió la presentación con ‘Dime La Verdad’ y ‘Caminar Sola’ de su último disco Tu Historia (2022) para luego dar paso a los greatest hits como ‘Limón y Sal’, ‘Lento’ y ‘Me Voy’ mostrándose muy agradecida por el recibiendo del público rosarino. Uruguay se hizo presente en las últimas presentaciones de la noche, empezando por No Te Va Gustar con el anuncio del Estadio Vélez Sarsfield en 2024 bajo el brazo. La banda que se encuentra cumpliendo 30 años hizo un repaso por hitos de su trayectoria como ‘Verte Reír’, con Francisco Lago (frontman de Cruzando el Charco) como invitado, ‘El Camino’ y ‘No Necesito Nada’. Recordaron sus primeras pequeñas presentaciones en estos pagos en Sala Lavardén, que le dan mayor brillo a esta noche multitudinaria. El cierre estuvo a cargo de ‘No Era Cierto’, un clásico que se mantiene a través de los años. 

Cuarteto de Nos demostró que hay lugar para las bandas eclécticas y hasta pueden cerrar un festival, en una escena que parece virar cada vez más hacia a la estandarización. La banda con las letras más extensas y de más larga duración llegó como un manifiesto para los raros, bipolares y porfiados que ya los conocían y a los que sin dudas conquistaron con su presentación. ‘El Hijo de Hernández’, ‘Miguel Gritar’, ‘Lo Malo de Ser Bueno’ y ‘Marioneta’ se apoderaban del setlist mientras el pogo verborrágico no cesaba. Para el cierre Roberto Musso―cantante de la banda― usó un pasamontañas para interpretar de forma muy acertada la lírica de ‘Buen Día Benito’ seguida por ‘Yendo a la Casa de Damián’, clásico indiscutido. De inmediato al cese del Cuarteto, Los Peñaloza se empezaron a hacer escuchar con sus cumbias pasada la una de la madrugada, coronando una jornada que tuvo representantes para todos los gustos.

Ceci Córdoba

Ceci Córdoba

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