ENTRE PAÍSES: UNA CHARLA CON SURFISTAS DEL SISTEMA

El guitarrista de la banda nos cuenta qué pasa con la música argentina en México y desmiente el mito del éxito asegurado en el país del norte

Con una historia de resiliencia, Surfistas del Sistema tiene una hoja de vida muy interesante. Publicaron su primer álbum homónimo en 2013 con moderado éxito en Argentina, para luego cambiar de formación y presentar Modo Despegar (2015). En una decisión audaz, armaron las valijas y fueron a probar suerte a México, un país que les ofreció un reinicio como grupo que, al día de hoy, les vino como anillo al dedo. Su último disco, SOS (2019), terminó de consolidarlos con hits como ‘Te Miro Para Ver Si Me Ves Mirarte’ y ‘Juntos’, de millones de visitas en YouTube. Sobre la vida en tierra mexicana, el sorpresivo éxito, el nuevo álbum y la cuarentena, hablamos con su cantante Francisco Frione.

¿Cómo los viene tratando la cuarentena?

Francisco Frione: Desde el año pasado la banda viene creciendo bastante bien, entonces este año queríamos tocar mucho y la cuarentena nos frenó esa parte, pero no detuvo la del disco. Por suerte, fuimos muy ansiosos y llegamos a hacerlo. Después de lanzar SOS, dijimos: “Saquemos un álbum ahora”. Nunca lo habíamos hecho así, siempre esperamos como tres años. Fuimos a Costa Rica en febrero a grabarlo con Mario Miranda, nuestro productor. Cuando terminamos, pasó todo esto. Siento que tuvo buen timing esa intuición de apresurarnos porque ahora tenemos 12 temas nuevos para ir lanzando. Por un lado se frenó algo y, por el otro, seguimos en buen camino.

 

“Parece que las bandas nacionales llegan a México, se ponen los anteojos negros y piensan que por ser argentinos les va a ir bien”

 

¿Las pistas fueron compuestas para este disco o ya las tenían?

FF: Fueron compuestas para este disco. Fue la primera vez que dijimos: “Che, pongámonos a laburar posta”, porque yo era el que componía más antes y soy bastante desordenado y pajero. Esta vez lo hicimos grupalmente, por lo cual hay más de los chicos (Ramiro Vázquez en bajo y Francisco Achaval en batería). Armamos un método de composición kamikaze para sacar una canción de cualquier lugar: desde una guitarra acústica hasta mezclando samples; así llegamos con 35 temas. En el estudio grabamos 17 tracks y los redujimos a 12, que son los que saldrán en el álbum. En mi caso no es una frase trillada porque nunca sentí esto, nunca lo dije, pero es lo mejor que hicimos hasta acá. Logramos lo más importante para nosotros: un sonido distinto que no suene parecido a nada que hicimos antes.

Mucha música argentina suele tener muy buena recepción en México. ¿Les asombró la calidez y el apoyo que recibieron o se esperaban una reacción así?

FF: Hace poco lo hablábamos con Cisco (nosotros somos medio hijos de puta a veces): pareciera como que las bandas nacionales llegan a México, se ponen los anteojos negros, salen a la calle y se piensan que por ser argentinos les va a ir bien. Ni en pedo. Nosotros llegamos y estuvimos tres años con los anteojitos haciéndonos los lindos y, por más que tal vez te piden una foto en la calle, tampoco te van a ir a ver por tu nacionalidad. Hay una parte del mito que no suma para músicos nacionales porque después van, no pasa nada y se quieren pegar el corchazo. A Bandalos Chinos les va bien porque hacen buena música y a los mexicanos les gusta. En general, siento que la escena argentina es excelente y que en cualquier país somos referentes de la música en español. En Costa Rica estuvimos grabando y son mega fanáticos de artistas argentinos: Spinetta, Conociendo Rusia, Indios, Bandalos; escuchan todos los discos. Lo mismo en Ecuador, donde tenemos más fans que en Argentina.

¿Y como se siente...?

FF: ¿No ser profeta en nuestra tierra? Creo que a mi me jode más porque soy el más competitivo y egocéntrico, pero a los otros dos creo que no les importa en lo más mínimo. De hecho, yo soy el que insiste con ir a tocar a Argentina y ellos retrucan que, si no dan los números, no vamos. De todos modos, es mucho más importante el reconocimiento de la gente de México, Ecuador, Perú, que el no reconocimiento del argentino. Igual tenemos seguidores acá, no quiero ser injusto. Hace mil que no tocamos y nos siguen escuchando. Además, Argentina tiene un montón de bandas nuevas, entonces tampoco van a estar extrañando un grupo que se fue, así que lo entiendo.

SOS es el álbum que selló su consolidación, con hitazos como ‘Te Miro para Ver si me ves Mirarte’ o ‘Juntos’. ¿Cómo se lo tomaron ustedes?

FF: Sabíamos que con esas canciones habíamos logrado algo que antes no conseguimos. Fue un disco muy raro. Después de un proceso largo, en el que estuve muy trabado compositivamente, empecé a componer más con los pibes. También me ayudó mucho Mariel Santiso (mi ex mujer y madre de mi hijo), por lo cual hay muchísimo de ella, al igual que de Agustín Landriel, el guitarrista que tocaba con nosotros. Su paso por la banda nos dejó un montón de cosas: fue como un productor porque conocía mucho mejor el estilo que estábamos encarando y aprendí mucho de él. Fue un LP que se hizo entre nosotros cinco y Mario, que es un profesional que tiene mucha data. No sabe nada de armonía pero tiene una intuición de la concha de la lora, sabe cosas que para mí no se estudian. Agus y yo teníamos más la data teórica de la música e hicimos un gran equipo. ‘Te Miro...’ es un track que no nos partía la cabeza y casi se queda afuera, pero sucedió algo loquísimo. Cuando lo presentamos en YouTube subía muy poquito, pero al entrar en el algoritmo de la aplicación, la gente lo comentaba, le ponía like y empezó a recomendarlo. Subía 20 mil reproducciones por día y no entendíamos nada. Esa canción provocó que el público escuchara el repertorio anterior y fue el hit que ubica todo lo demás más arriba.

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