Fotos por @acorazonada
El Mató a un Policía Motorizado tiene algo que te moviliza, en todo sentido. Una banda que no saca un disco hace 3 años, que vuelve para dar uno de sus shows solistas más grandes hasta la fecha aparentemente con el pretexto de celebrarse a sí misma y a su legado, pero que todos saben que es para algo más.
“¿Quién te va a cuidar?”, canta Santiago Motorizado en ‘El Magnetismo’, canción ahora inmortalizada y asociada a la adaptación de “El Eternauta” (2025), y como dice la recordada frase de la historia: Nadie se salva solo. Frase que podría perfectamente sintetizar lo que significa un show de El Mató.
La banda hace rato demostró que no solo la engrandecen sus canciones, sino que es su comunidad la que le da esa impronta por sobre otros proyectos. Mucho habla de la banda oriunda de La Plata que el primer sector en agotarse haya sido el campo, la gente va a un show de ellos para conectar con otros, vivir la música y encontrarse con amigos con los que ni siquiera habían hablado de antemano pero que uno sabe que de igual manera van a estar ahí porque ¿cómo no van a estar? Si están siempre.

Gente común, con gustos en común que van más allá de la banda que fueron a ver. Remeras de Oasis, Sumo, Los Redondos, camperas Adidas y camisetas de fútbol fueron el común denominador en los atuendos de los asistentes al Movistar Arena, prendas que hablan más allá de su significado original, tienen una segunda resignificación.
Con una lista que le hizo justicia a los más de 20 años de historia de la banda, repasaron TODO. Desde el inicio con las clásicas ‘Navidad en Los Santos’ y ‘El héroe de la navidad’, pasando por los tanques de La Dinastía Scorpio (2013) como ‘Yoni B’ y ‘Más o Menos Bien’, los himnos de La Síntesis O´ Konnor (2017) ‘La Noche Eterna’ y ‘El Mundo Extraño’, hasta las queridas baladas de Súper Terror (2023) como ‘Un Segundo Plan’ y ´Diamante Roto’.

Si una pata de El Mató es su público, la otra definitivamente son sus canciones, no le son indiferentes a nadie. Desde amigos abrazándose en ‘Amigo Piedra’ hasta la reapropiación de cada uno de los temas de la banda por parte de los fanáticos. La gente que hace pogo con ‘El Tesoro’ tiene a su lado a una pareja que se funde en un beso mientras hay otros que solo se quiebran en silencio, se siente como uno de esos libros de Elige tu propia aventura. Todas las reacciones son válidas.
Del salvaje pogo en ‘Sábado’ a la desolación absoluta con ‘El fuego que hemos construido’ conformaron un cierre fenomenal del set principal que dejó a todos saltando entre lágrimas cantando junto a Santiago “Ya nada va a ser igual, vos no vas a ser igual”. Y sí, ¿cómo se puede esperar que luego de 20 años una banda así no tenga público nuevo? Los inútiles esfuerzos de gatekeepear una banda como El Mató perecen ante la inercia de su obra y estos shows así de grandes sirven como una magnífica introducción a la banda para quienes los vean por primera vez, así como una celebración de su legado para los fans veteranos.

Luego la banda volvió al escenario con ‘El Magnetismo’, que abrió el bis, el clásico encore. ‘Ahora Imagino Cosas’ hizo volar a la multitud por los aires, ‘Fuego’ paró la pelota y le puso el broche emotivo necesario a la noche. “Creo que ya estamos”, fueron las palabras de Santi Motorizado antes del clásico cierre con ‘Chica de Oro’ y ‘El Próximo Movimiento’.
Mientras los músicos se despedían al compás de ‘Me Das Cada Día Más’ de Valeria Lynch y los fanáticos se abrazaban, tomaban agua y se limpiaban el sudor producto del pogo una cosa quedaba clara: pocas bandas logran este nivel de compromiso y de conmoción en la actualidad. Por eso todos ellos volverán, como volvió El Mató a un Policía Motorizado.
