Ganar un Grammy. Tocar en River teloneando a Kendrick Lamar. Que tu Tiny Desk se vuelva viral. ¿Están CA7RIEL y Paco Amoroso conformes con todos esos logros? Por supuesto que no. Quieren más. Pero reconocen los costos a pagar por tanta vida loca y entendieron que en algún momento, hay que bajar un cambio. Es por eso que el estreno de Free Spirits (2026), el álbum que presentaron con dos noches en el Movistar Arena, estuvo acompañado de un film donde Sting los envía a un centro terapéutico un tanto particular. Y aunque parezca toda una gran performance, es así. “Solo enfrentando sus demonios internos, podrán liberar sus mentes, sus cuerpos y sus espíritus”, le dice el líder de The Police a Peter Lanzani, Santi Korovsky y compañía en dicho video.
La ambientación del Movistar Arena estaba acorde con esta estética. Al caer el telón, CA7RIEL y Paco Amoroso cantan ‘No me Sirve Más’ desde unos sillones reclinables de spa. En las pantallas se lee ‘cortisol, hidratación de la piel, REM’. Así, el show se divide en diferentes momentos o ‘sets’ para ‘extirpar esos demonios’ que los tenían tan quemados. En ‘Muero’ Cato salta la soga, en ‘#TETAS’ Paco canta encuerado con electrodos en el pecho. Todo mientras una supervisora de pelo atado los observa atentamente.

A sus espaldas hay tribunas, llenas de seres queridos viejos y nuevos que se hicieron en el camino, como Martín Piroyansky, Joaquín Furriel, Esmeralda Mitre, Walas, Coti, Mala Fama, Juliana Gattas, Anita B Queen, Julián Montes y Chowy Fernández (de Barro) o Chita, pareja de CA7RIEL hace años. Todos visten ambos blancos. Con ellos cantan ‘RE FORRO’ y ‘EL DÍA DEL AMIGO’. Y hablando de amigos, Paco nos agradece a todos los que seguimos agotando sus shows a pesar de que ahora ‘la pegaron’ y parecen insensibles al respecto. “Por más que parezcas ardilla siempre vas a ser rata puta”, le replica CA7RIEL con su humor característico.
Si alguien te preguntara qué género es CA7RIEL y Paco Amoroso, la respuesta no sería la misma al principio del concierto que cuando quedaba poco para que termine. En ‘Bad Bitch’, el tecladista Javier Burín y Cato se baten en un duelo donde el instrumento del primero imita las cuerdas de la guitarra. Más tarde, el violero le da el toque metalero a ‘Todo el día’ y luego a ‘Ha Ha’, una canción oscura que paradójicamente contiene un sample alegre como es ‘La Felicidad’ de Palito Ortega.

“¿Quieren más?”, grita Cato con todas sus fuerzas. Los fieles que se cantaron todo (el adjetivo les cabe porque hasta cumplieron con el dress code) le dicen que sí y los amigos del dúo que estaban en las tribunas ahora inundan la pasarela, donde ya estaba montada una mesa de DJ para que Cato haga lo suyo. La noche termina con él remixando temas viejos como ‘CONO HIELO’, ‘JALA JALA’ y ‘OUKE’ con ‘Axel F’ de Crazy Frog o ‘Culo con KK'. Ya sea que tu sueño sea colaborar con Jack Black o que te confundan con Lady Gaga, estos tipos disfrutan de no tomarse tan en serio la vida. Y está perfecto, porque como cantan en su tema con Sting, todo, todo, tiene solución.
