AC/DC: VOLVER A SER INVENCIBLE POR DOS HORAS

Los australianos volvieron al patio de su casa

Cualquier persona a la que le guste el rock y haya tenido 13 años puede dar fe de que AC/DC fue la banda que la hizo sentir invencible, casi como si fuese Iron Man, mientras los escuchaba entre las cuatro paredes de su habitación a todo volumen y tarareaba los solos de Angus Young. Esa misma sensación que muchos compartimos cuando fuimos chicos se volvió a sentir al unísono por miles de personas, pero esta vez frente a los protagonistas de esa infancia invencible.

Con el termómetro de la Ciudad de Buenos Aires marcando cerca de los 24 grados, en el campo de River se sentía, por lo menos, el doble. El riff de 'Back in Black', el mejor pogo del mundo, pero sobre todo, una humedad a niveles altísimos, derivaron en que cada uno de los asistentes terminen completamente empapados producto de la transpiración colectiva. Los dedos arrugados, las pantallas de los celulares que no respondían y remeras que, de ser estrujadas, escurrirían litros de sudor.

Quizás la banda no sonó exactamente igual a lo que estamos acostumbrados a escuchar en sus discos de estudio. Sin embargo, Angus, quien cumplió 71 años el mismo día del show, estuvo casi 20 minutos soleando su Gibson SG Brian Ray con la calidad, vehemencia y fuerza de un pibe de 20. 

Quien haya estado presente en alguna de las fechas en River probablemente concuerde con la afirmación de que el sonido de la banda, independientemente de la edad de sus integrantes, sonaba como si fuesen dioses tocando desde el Olimpo, y que ese sonido caía a la tierra con la fuerza de un rayo, electrocutando a las 85 mil personas que escuchaban 'Thunderstruck'

Al igual que en otros eventos musicales masivos en el país (como lo fueron Oasis, Taylor Swift u otros), parte del público estuvo conformado por extranjeros de todas partes. Evidentemente, se habrá corrido la bola por el planeta de que los argentinos somos el mejor público del mundo. Además, Brian Johnson, cantante de la banda australiana, lo volvió a confirmar. Sin dudas, el pogo respondió a la altura. 

Un hecho lamentable que se repitió en las tres fechas fue el encendido de bengalas. Tanto el 23, 27 y el 31, desde el campo se encendió una bengala roja. “Una chica se acercó, le pegó un cachetazo, y apagó la bengala”, decían a la salida del recital.

Sin dudas, el regreso de AC/DC a la Argentina fue más que Rock And Roll y punto: fue sentirse invencible una vez más, fue volver a la infancia por un rato, fue creerse Iron Man manejando una locomotora por dos horas. 

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