Si le pedimos a ChatGPT que nos defina qué es un “rockstar”, probablemente nos diría algo como que “es alguien icónico, rebelde y magnético, que vive sin pedir permiso y deja huella con su talento y actitud”. Si le pedimos a cualquier persona que estuvo en el Cosquín Rock, nos lo explicaría todo con un solo nombre: Juanse.
El líder de los Ratones Paranoicos se paró en el escenario Sur a las 16:30, pero no para tocar temas propios, sino para homenajear al enorme Norberto “Pappo” Napolitano. En 2014, el artista había editado Pappo X Juanse, un LP que repasaba los mayores éxitos del Carpo, himnos que por fin tendríamos el privilegio de volver a ver en vivo. No fue un simple recital, sino la prueba de que el rock es más que una guitarra eléctrica y acordes.

'Hombre Suburbano' fue el tema que abrió un recital fuera de los moldes y límites tácitos que tiene el artista con su público. “Un saludo a Jeffrey Epstein” dijo el guitarrista al micrófono con una voz entre pícara y risueña. Agarrándose la cabeza o haciendo montoncito con los dedos, ojos bien abiertos y cara de sorpresa, desde el público muchos se preguntaron: “¿que saludó a quién?”.
Fresco, desafiante y transgresor, Juanse se desenvolvió en el escenario como lo que es: su casa. Saltándose todas las reglas establecidas de seguridad y con guitarra en mano, el cantante se tiró a poguear con la gente. Durante los primeros segundos, el público se abrió en una ronda permitiéndole seguir soleando, pero el caos volvió a reinar rápidamente y el círculo se transformó en pogo.
A quienes no les hizo mucha gracia esta secuencia, fue al cuerpo de seguridad. Durante la tropezada vuelta de Juanse al escenario, un guardia enojado lo empujó, le dijo algo al oído, pero el rockstar ni se molestó en siquiera darle un segundo de importancia. Por la pasarela se trasladó gateando cual gato para mostrarle un arañazo al público.

Pero el show no solo tuvo canciones de Pappo, sino que Juanse también aprovechó para demostrar por qué es quien es. 'Rock del Gato', 'La Nave' y 'Cowboy' fueron los temas que eligió de los Ratones Paranoicos para que su gente escuchara: el público respondió con pogo, gritos y aplausos.
El resto del show siguió con distintas demostraciones de rebeldía como hacerle fuckyou a los asistentes, o insultarlos por no saber la letra de una estrofa del Carpo: “¿A qué vinieron a un festival de rock?”.
Sin dudas, un show memorable, donde el disfrute y el amor por la música se sintieron desde el campo, por el público; desde el escenario, por Juanse y su banda; y desde el cielo, por el enorme Norberto “Pappo” Napolitano.
