“Olé, olé, olé, ole! Peggy! Peggy!” gritaba la multitud reunida en Niceto, invocando la aparición de Barrington DeVaughn Hendricks, mejor conocido como JPEGMAFIA, en el escenario. Situación que se iba a repetir una y otra vez previamente al inicio del sideshow que el rapero/productor de 35 años iba a dar para un público más joven y vistosamente entusiasmado.
Emparejado en horario con el show de Tan Bionica en la grilla del día 3 de Lollapalooza Argentina 2025, Peggy (el apodo cariñoso con el que se conoce al rapero) se había quejado durante su presentación de que le bajaban el volumen. Rapeando frente a un grupo “reducido” de espectadores (si se considera la magnitud del artista), JPEGMAFIA dio todo y más, pero claramente no se sintió cómodo durante su show. La noche de Niceto iba a ser diferente.
JPEGMafia estaba harto de que le bajen la música pic.twitter.com/bXr81xVVLP
— Lollapaloozamania (@lollamania) March 25, 2025
Eran apenas pasadas las 9 de la noche cuando subió al escenario. La gente inmediatamente enloqueció, coreando al unísono “Peggy! Peggy! Peggy! Peggy!”. Vestido de cuero y con su característico sombrero cowboy, el show arrancó bien arriba con ‘Jesus Forgive Me, I Am A Thot’. Ubicado en el primer piso del venue, pude ver como aproximadamente el 95% del público saltaba con una coordinación perfecta.
La puesta en escena fue de lo más simple. Una tarima cubierta por una tela negra matcheando con el fondo del escenario. Nada de las visuales y las extravagancias que habían adornado su presentación en el domingo festivalero. La propuesta en esta ocasión era minimalista, una noche lejos de fanfarrias para conectar mejor con un público que rapeaba apasionadamente a la par.
El repertorio incluyó mayoritariamente canciones de su último trabajo discográfico, LAY DOWN MY LIFE FOR YOU (2024), y del LP en colaboración con Danny Brown, SCARING THE HOES (2023). Sin embargo, también hubo espacio para algunos clásicos de Veteran (2018) como ‘1539 N. Calvert’ y ‘Baby I'm Bleeding’; e incluso ‘Free The Frail’ de All My Heroes Are Cornballs (2019).
Desplazándose por todo el escenario, Peggy no se sacó el sombrero ni un minuto a pesar de la cantidad de veces que remarcó el calor que hacía. Y era imposible que no haga calor con la intensidad que el público vivía el espectáculo. Todos los temas tenían al menos un momento en el que se abría la clásica “ollita” esperando el momento más explosivo de la canción, para luego convertir ese vacío en una estampida de saltos y gritos.
Fue sin dudas un show lleno de momentos. Como ese en el que Peggy cantó, a capella y con el autotune al palo, la canción ‘Call Me Maybe’ de Carly Rae Jepsen. O como aquel en el que, después de cantar ‘Fentanyl Tester’ pidió que le den varias aguas, para luego pasar un rato arrojando botellas de 500cc al público general y los balcones de Niceto, con una potencia que rozaba lo peligroso.
El público también aportó lo suyo, saltando, haciendo mosh, rapeando, viviendo el show con una intensidad admirable. Definitivamente ellos también fueron protagonistas, y emulando a su héroe en el escenario, también aportaron sus momentos. Desde corear el nombre de Paco Amoroso, quien miraba desde el balcón VIP; a cuando después de ‘1539 N. Calvert’ (canción que referencia en sus estrofas la brutalidad policial) cantaron al unísono: “Patricia Bullrich, la puta que te parióoo! Patricia Bullrich la puta que te parióooo!”.
Una hora y media después de su inicio, el show terminó con el artista agradeciendo enfáticamente al público por ir a verlo y con una promesa que produjo el gran último grito del público: “I will be back next year” (“Volveré el año que viene”).