Foto por @uma_schenk
Contrario a lo que sucede normalmente con casi todas las bandas, los Carolina Durante ese día dijeron la verdad: el show iba a arrancar a las 20:30, e iba a ser puntual. Efectivamente sucedió. Un par de segundos después de que llegara la hora los primeros acordes de las canciones de los madrileños comenzaron a escucharse desde la esquina. La gente que todavía no había entrado (porque acá tenemos la mala costumbre de nunca ser tan puntuales) empezó a amontonarse en las escaleras de Niceto, entre desesperada y divertida. Entre ellos había varios músicos locales, personas que conocen Niceto del otro lado, o incluso hace unos días tocaron en Lollapalooza. ¿Carolina Durante es música para músicos? No, ellos tienen la extraña cualidad de poder gustarle a todo el mundo.
Carolina Durante se inserta perfectamente bien en Argentina, como si siguiera esa línea invisible que arrancó con El Mató a un Policía Motorizado, Bestia Bebe, Tigre Ulli, Las Ligas Menores, 107 Faunos. Bandas que prepararon el camino para muchas otras que están surgiendo, y que al mismo tiempo se funden muy bien entre ellas. El punto en común podría ser Laptra, aquel sello independiente que acompaña a todas estas bandas desde hace varios años. Un sello y una estética que prioriza la sencillez por sobre el caretaje. Un sello que, en palabras de Carolina, les encanta.
En Elige tu Propia Aventura (2024) proponen una narrativa que es sencilla pero agobiante: poder elegir, y elegir mal todo el tiempo. Desde ‘Joderse la Vida’, el primer tema, en el que cantan “Lo siento, pero he decidido joderme la vida, que es más divertido”, ponen sus intenciones sobre la mesa: en un momento en el que estamos seteados para hacer todo bien, en el que los estándares (incluso para los varones) están tan bien delimitados, ¿qué sucede cuando alguien abiertamente decide hacer “todo mal’?
Este disco habla fundamentalmente de la tristeza, y de qué hacer cuando todo sale mal. Es un disco sensible, mezclado con una energía que en el vivo es totalmente diferente. Y aquí es cuando los caminos se bifurcan. Porque Carolina Durante puede tener mucho que ver con Laptra y con las bandas locales amigas, pero Diego Ibañez no. Como frontman propone algo que, al menos actualmente, no estamos acostumbrados. Diego canta con todo su cuerpo. Es como si la música lo excediera y tuviera que moverse demasiado para sacarsela de encima, sentirla, y volversela a meter.
El show fue corto pero intenso. Los momentos más energéticos se mezclaron con esa sensibilidad tan particular que tienen, especialmente en ‘Hamburguesas’, ‘Probablemente tengas razón’ y ‘Yo pensaba que me había tocado Dios’. Temas tristes que terminan siendo aún más desgarradores porque se cantan con desesperación.
Es la tercera vez que tocan en Niceto, y probablemente no sea la única. Definitivamente son los españoles más argentinos que pisaron este país, y nuestras puertas siempre van a estar abiertas para recibirlos.
